Los dos acercamientos principales para el análisis de los mercados de monedas son el análisis fundamental y el análisis técnico. El análisis fundamental se concentra en las teorías financieras y económicas, así como también en los desarrollos políticos, para determinar las fuerzas de la oferta y la demanda. El análisis técnico observa el precio y los datos de volumen para determinar si se espera que continúen en el futuro. El análisis técnico puede además dividirse en dos formas principales: Análisis Cuantitativo: utiliza diversas propiedades estadísticas para ayudar a determinar el alcance de una moneda sobrecomprada/ sobrevendida, y el Análisis por Gráficos (Chartismo): que utiliza líneas y figuras para identificar tendencias y patrones de conducta reconocibles en la formación de los tipos de cambio. Un punto claro de diferenciación entre el análisis fundamental y el técnico es que el análisis fundamental estudia las causas de los movimientos del mercado, mientras que el análisis técnico estudia los efectos de los movimientos del mercado.
El análisis fundamental comprende la revisión de los indicadores macroeconómicos, los mercados de activos y las consideraciones políticas al evaluar la moneda de una nación en relación con otra. Los indicadores macroeconómicos incluyen cifras tales como las tasas de crecimiento; según las mediciones del Producto Bruto Interno, las tasas de interés, inflación, desempleo, masa monetaria, reservas de moneda extranjera y productividad. Los mercados de activos comprenden acciones, bonos y bienes raíces. Las consideraciones políticas producen un impacto sobre el nivel de confianza en el gobierno de una nación, el clima de estabilidad y el nivel de seguridad.
En ocasiones, los gobiernos obstruyen el camino de las fuerzas de mercado produciendo un impacto sobre sus monedas, y por lo tanto, intervienen para evitar que las monedas se aparten marcadamente de los niveles no deseados. Las intervenciones en la moneda son realizadas por los bancos centrales y por lo general tienen un impacto notable, si bien temporal, sobre los mercados cambiarios. Un banco central podría emprender compras/ ventas unilaterales de su moneda contra una moneda diferente; o involucrarse en una intervención coordinada en la cual colabora con otros bancos centrales para producir un efecto mucho más pronunciado. Alternativamente, algunos países pueden arreglárselas para mover sus monedas, tan sólo dejando entrever la posibilidad de una intervención, o amenazando con una.
Las Teorías Básicas
Paridad del Poder Adquisitivo (PPP - Purchasing Power Parity )
La teoría de la Paridad del Poder Adquisitivo (PPP) establece que los tipos de cambio están determinados por los precios relativos de canastas de bienes similares. Se espera que los cambios en las tasas de inflación sean compensados por cambios iguales pero opuestos en los tipos de cambio. Tomemos el clásico ejemplo de las hamburguesas. Si la hamburguesa cuesta $2,00 en Estados Unidos y £1,00 en el Reino Unido, entonces de acuerdo con la teoría PPP, el tipo de cambio £-$ debe ser de dos dólares por cada libra británica. Si el tipo de cambio prevaleciente del mercado fuera $1,7 por libra británica, entonces se dice que la libra está subvaluada y el dólar sobrevaluado. La teoría luego postula que las dos monedas, eventualmente se moverán hacia la relación 2:1.
La principal debilidad de la Paridad del Poder Adquisitivo (PPP) es que supone que los bienes son fácilmente comerciables, sin costos sobre el comercio, tales como aranceles, cuotas o impuestos. Otro punto débil es que se aplica solamente para los bienes e ignora a los servicios, donde hay abundante lugar para las diferencias en cuanto a valor. Más aún, existen diversos factores además de las diferencias de las tasas de inflación y de interés, que producen un impacto en los tipos de cambio, tales como las publicaciones/ informes económicos, mercados de activos y desarrollos políticos. Existía poca evidencia empírica de la efectividad de la teoría de la Paridad del Poder Adquisitivo (PPP) antes de los años 90. A partir de entonces, se probó que la Paridad del Poder Adquisitivo (PPP) sólo tenía resultados a largo plazo (3 a 5 años) cuando los precios eventualmente se corrigen hacia la paridad.
Paridad de la Tasa de Interés (IRP - Interest Rate Parity )
La Paridad de la Tasa de Interés (IRP) establece que la valuación (depreciación) de una moneda contra otra moneda debe ser neutralizada por un cambio en la diferencia de las tasas de interés. Si las tasas de interés de los Estados Unidos exceden las tasas de interés de Japón, entonces el dólar estadounidense debería depreciarse respecto del yen japonés por un monto que evite un arbitraje sin riesgos. El tipo de cambio futuro se encuentra reflejado en el tipo de cambio a término indicado en el día de la fecha. En nuestro ejemplo, se dice que el tipo de cambio a término del dólar es con descuento porque compra menos yenes japoneses en el tipo de cambio a término que en el tipo de cambio al contado. Se dice que el yen se encuentra por encima de la par.
No se demostró prueba alguna de que la Paridad de la Tasa de Interés (IRP) funcionara después de los años 90. Contrariamente a la teoría, las monedas con tasas de interés más altas por lo general se valuaban en lugar de devaluarse basándose en la recompensa de la contención futura de la inflación y de una moneda con una rentabilidad más alta.
Modelo de la Balanza de Pagos
Este modelo sostiene que un tipo de cambio debe estar en su nivel de equilibrio - la tasa que produce un saldo de cuenta corriente estable. Una nación con un déficit comercial experimentará una reducción de sus reservas de divisas, lo cual en última instancia disminuye (deprecia) el valor de su moneda. Una moneda más barata hace que los bienes de la nación (exportaciones) sean más accesibles en el mercado mundial, al mismo tiempo que encarece las importaciones. Después de un período intermedio, se fuerza la disminución de las importaciones y las exportaciones aumentan, estabilizando de esa forma la balanza comercial y la moneda hacia el equilibrio.
Al igual que la Paridad del Poder Adquisitivo (PPP), el modelo de la balanza de pagos se centra en gran medida en los bienes y servicios comerciables, al tiempo que ignora el creciente rol de los flujos de capital a nivel mundial. En otras palabras, el dinero no sólo se encuentra a la caza de bienes y servicios, sino también en mayor medida, se encuentra tras bienes financieros tales como las acciones y los bonos. Flujos de tales características se ubican dentro de la partida cuenta de capital de la balanza de pagos, saldando de esa forma el déficit en la cuenta corriente. El aumento de los flujos de capital ha dado origen al Modelo de Mercado de Activos.
Modelo de Mercado de Activos
El Camino a seguir, hasta ahora.
La explosión en las operaciones con activos financieros (acciones y bonos) ha dado una nueva forma al modo en que los analistas y operadores consideran a las monedas. Las variables económicas tales como el crecimiento, la inflación y la productividad ya no son los únicos impulsores de los movimientos de la moneda. La proporción de transacciones en divisas que provienen de las operaciones internacionales con activos financieros ha eclipsado la extensión de las transacciones de moneda generadas por las operaciones de bienes y servicios.
El enfoque del mercado de activos considera a las monedas como precios de activos negociados en un mercado financiero eficiente. En consecuencia, las monedas están demostrando cada vez en mayor medida una fuerte correlación con los mercados de activos, en particular con las acciones.